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¿Qué es la ansiedad? Una mirada integradora desde la terapia Gestalt

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Hay momentos en los que parece que nuestra cabeza no puede parar. Pensamos en lo que podría pasar, anticipamos conversaciones, imaginamos distintos escenarios y tratamos de tenerlo todo bajo control. Y, mientras tanto, nuestro cuerpo empieza a avisarnos: tensión, dificultad para respirar, sensación de agobio, insomnio, aceleración…

Quizá te hayas preguntado alguna vez qué es la ansiedad y por qué aparece precisamente en determinados momentos de tu vida.

La ansiedad puede resultar muy incómoda y, cuando se mantiene en el tiempo, puede llegar a ocupar mucho espacio en nuestro día a día. Pero entenderla únicamente como algo que hay que eliminar puede hacer que perdamos de vista una parte importante de lo que está ocurriendo.

Desde la terapia Gestalt, la ansiedad puede entenderse también como una experiencia que nos habla de nuestra manera de relacionarnos con lo que estamos viviendo. Una invitación a parar, escuchar y prestar atención a aquello que quizá estamos necesitando.

 

¿Qué es la ansiedad desde la terapia Gestalt?

En la terapia Gestalt, la ansiedad se relaciona con la dificultad para permanecer plenamente en el presente cuando nuestra atención se desplaza constantemente hacia aquello que podría ocurrir.

Fritz Perls, uno de los principales referentes de la terapia Gestalt, hablaba de la ansiedad como «la brecha entre el ahora y el después».

Cuando aparece la ansiedad, es frecuente que nuestra mente se adelante:

¿Y si sale mal?
¿Y si no soy capaz?
¿Y si ocurre algo que no puedo controlar?

Nuestra imaginación intenta prepararnos para lo que todavía no ha sucedido. El problema es que, cuando permanecemos demasiado tiempo en ese futuro imaginado, podemos desconectarnos de lo que está pasando realmente aquí y ahora.

Esto no significa que podamos simplemente «dejar de pensar» o controlar la ansiedad con voluntad. Más bien se trata de comprender qué está ocurriendo y qué necesitamos en ese momento.

Desde una mirada humanista, la ansiedad no define quién eres. Puede ser una experiencia que aparece cuando sentimos que no contamos con suficientes recursos para afrontar una situación, cuando estamos atravesando un cambio, cuando nuestras necesidades quedan desatendidas o cuando existe una distancia entre lo que sentimos y la manera en que estamos viviendo.

 

Síntomas de la ansiedad: cuando el cuerpo también habla

La ansiedad no se manifiesta únicamente a través de nuestros pensamientos. También puede hacerse presente en el cuerpo y en nuestra manera de relacionarnos con el entorno.

Algunos de los síntomas de la ansiedad más habituales pueden ser:

  • Sensación de opresión o tensión en el cuerpo.
  • Respiración rápida o superficial.
  • Nudo en la garganta o molestias en el estómago.
  • Tensión muscular, especialmente en zonas como los hombros o la mandíbula.
  • Pensamientos repetitivos y dificultad para desconectar.
  • Preocupación constante por lo que podría suceder.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Necesidad de evitar determinadas situaciones.
  • Irritabilidad, inquietud o sensación de estar constantemente en alerta.
  • Dificultades para descansar o conciliar el sueño.

Cada persona experimenta la ansiedad de una manera diferente. Por eso, en Gestalt no se trata únicamente de identificar un listado de síntomas, sino de acercarnos a la experiencia concreta de cada persona.

¿Qué está pasando ahora? ¿Qué siento? ¿Dónde lo siento en el cuerpo? ¿Qué necesito? ¿Qué estoy intentando evitar o controlar?

Estas preguntas pueden ayudarnos a comprender mejor aquello que nos está ocurriendo.

 

La importancia del aquí y el ahora

Uno de los pilares de la terapia Gestalt es el contacto con el presente.

Cuando estamos ansiosos, podemos pasar mucho tiempo viviendo en situaciones que todavía no han ocurrido. Anticipamos, imaginamos, calculamos y buscamos certezas sobre algo que, en realidad, todavía no podemos conocer.

Volver al presente no significa ignorar el futuro ni dejar de planificar. Significa poder distinguir entre lo que está ocurriendo ahora y aquello que estamos imaginando que podría ocurrir.

Prestar atención a la respiración, a las sensaciones corporales, a nuestras emociones o a lo que sucede a nuestro alrededor puede ayudarnos a recuperar ese contacto con el momento presente.

Y desde ahí, poco a poco, podemos preguntarnos qué necesitamos realmente.

 

¿Cómo se trabaja la ansiedad en terapia Gestalt?

La terapia para la ansiedad desde un enfoque Gestalt no busca que la persona aprenda a ocultar lo que siente ni pretende eliminar rápidamente todas las sensaciones incómodas.

El objetivo es comprender la experiencia y favorecer una mayor conciencia de lo que está sucediendo.

En terapia podemos trabajar, entre otros aspectos:

Darnos cuenta

Aprender a reconocer qué estamos sintiendo, qué pensamientos aparecen y cómo responde nuestro cuerpo. A veces descubrimos que detrás de una sensación de ansiedad hay cansancio, miedo, tristeza, enfado, necesidad de poner límites, deseo de pedir ayuda o simplemente una situación que llevamos demasiado tiempo sosteniendo.

Volver al presente

Observar cuándo nuestra mente se marcha hacia escenarios futuros y recuperar poco a poco el contacto con aquello que está ocurriendo aquí y ahora. No se trata de luchar contra los pensamientos, sino de poder relacionarnos con ellos de una manera diferente.

Reconocer nuestras necesidades

La ansiedad puede aparecer en momentos en los que nuestras necesidades han quedado en un segundo plano. Quizá necesitamos descansar. Quizá necesitamos decir que no. Quizá necesitamos pedir ayuda, expresar algo que llevamos tiempo callando o permitirnos hacer un cambio.

Desarrollar recursos y autoapoyo

La terapia también puede ayudarnos a reconocer los recursos que ya tenemos y a desarrollar otros nuevos para afrontar las situaciones difíciles con mayor confianza. El objetivo no es conseguir tenerlo todo bajo control, sino aumentar nuestra capacidad para estar con lo que sucede y responder de una manera más consciente.

 

La ansiedad también puede ser una oportunidad para escucharte

Vivir con ansiedad puede ser agotador. Cuando la preocupación y el malestar se mantienen durante mucho tiempo, es comprensible sentir que necesitamos que algo cambie.

Buscar ayuda no significa que haya nada «mal» en ti. A veces necesitamos un espacio donde poder detenernos, poner palabras a lo que estamos viviendo y empezar a entendernos desde un lugar diferente.

Un proceso de terapia para la ansiedad puede ofrecerte precisamente eso: un espacio seguro y sin juicios en el que explorar lo que te está pasando, escuchar tu cuerpo, comprender tus necesidades y encontrar recursos para afrontar el presente.

 

Terapia para la ansiedad en Granada

En Ayla Centro de Psicología, en Granada, entendemos la terapia como un espacio de encuentro y acompañamiento en el que cada persona pueda avanzar a su propio ritmo.

Si sientes que la ansiedad está ocupando demasiado espacio en tu vida y quieres empezar a comprender qué hay detrás de ella, podemos acompañarte.

Puedes ponerte en contacto con Ayla Centro de Psicología para informarte sobre nuestros procesos de terapia y encontrar el acompañamiento que mejor se adapte a ti.

 

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